miércoles, 23 de julio de 2008

Nueva York, 6/7/2008

Ayer fué un dia bastante intenso. A lo loco nos pateamos media ciudad.

A primera hora cogimos el metro, con menos calor que el primer día, y fuimos al MeatPacking district a desayunar. O mejor dicho, a tomar el brunch. Fuimos a Pastis, todo muy rico. Yo tomé huevos con jamón.

De ahí hacia el parque del rio Hudson, que no vimos porque empezó a diluviar L. Nos tuvimos que meter en un café porque caía demasiada agua.

Paró un poquito y aprovechamos para comprarnos un poncho-para-el-agua-de-guiris.¡Vaya pintas!

Decidimos que como llovía lo mejor era ir a algún museo asi que tiramos hacia la Galería Frick, pero pasamos antes por el Rockefeller Center y la quinta avenida. Fue un paseo rapido, tenemos que repetir. Eso si, todo el rato estabamos entre rascacielos. Es muy distinta esta parte de Manhattan de la del sur, con sus casas mas bajitas y sus tiendas y restaurantes mas “cool”.

De pronto nos damos cuenta de que si queremos ir al musical hay que ir a Times Square a por las entradas ¡¡a las 3!! Vamos para allá y qué locura de plaza.

Hay una cola horrible asi que iremos un dia entre semana.

¿Y ahora que hacemos? Sigue lloviendo y yo me estoy poniendo de mala leche.

Decidimos ir al museo de Historia Natural, que parece que tiene buena pinta.

Subimos en el bus por la parte oeste del parque, que es distinta de lo que habíamos visto hasta ahora, mas residencial y parecida a ciudades europeas.

Pachi se va a casa y nosotros al museo.

¡¡Vaya timo!! Pagamos 22 $ por entrar y además un show de “colisiones”. No nos piden la entrada, ¿es que era gratis? Está PETAO de familias con niños, esto parece ikea. ES UNA CASTAÑA.

Un poco decepcionados volvemos a casa atravesando Central Park.

Entramos a la altura del edificio Dakota, donde vivía John Lenon, y vemos Strawberry Fields. No es nada del otro mundo. Pone “imagine”.

El parque está genial. Otro día volvemos y hacemos un picnic, igual el día de la bici...

Pasamos por la tienda de juguetes de “Big” con el piano gigante.

A casa, ducha y cena en el Soho. Un francés. Muy rico. Copas y a casa a dormir.

Hoy ha sido un día también largo y cansado.

Esta mañana hemos ido a la misa gospel. Hemos cogido el metro hasta Harlem.

En la iglesia estaba todo preparado para los guiris. Nos han sentado en la parte de arriba, era como un teatro.

La misa es extraña. No hablan, solo cantan. Alguna vez uno de los “predicadores” dicealgo pero siempre con musiquilla de fondo.

Las canciones al principio eran marchosas y todo el mundo cantaba y bailaba. Después han empezado a hacer solos tipo gospel y la gente gritaba. Algunos se tumbaban en el suelo boca abajo, medio arrodillados... lloraban... ha sido impresionante.

De ahí hemos vuelto a coger el metro hasta chinatown donde nos esperaba Pachi.

Hemos comido en un restaurante chino, dim-sum. Van pasando con el carrito con comida y tu coges lo que quieres. Es muy barato.

El barrio chino no me ha gustado nada. Muchas tiendas, petado de gente, mucho mogollón. Además los chinos en general no me gustan.

De ahí un pequeñisimo paseo por little Italy buscando un bar para ver la final de Wimblendon Nadal-Federer (¡ha ganado Nadal!). Hemos visto un poco tomando un café.

Little Italy es solo una calle con restaurantes a los lados. Muy de guiris.

Tras otra parada en un bar irlandés para ver otro poco del tenis hemos cogido el metro hasta Brooklyn.

Alli, paseo chulo por un barrio residencial con unas casas alucinantes.


También hemos visto el skyline de Manhattan, aunque como el día está muy nublado no se apreciaba demasiado bien.

Hemos continuado el paseo y Pachi quería ir a un café, asi que hemos entrado en “Siggy” para que cogiera su café itinerante. Los dos se piden el café y al salir confiesan que realmente lo que quieren es un zumito de los que hacen ahí. Como somos asi de chulos tiramos el café y nos pedimos un zumo cada uno. ¡Será por dinero!

El mio estaba realmente malo. Se llama “Flu Defense”. Los otros estaban mas ricos.

Desde Brooklyn hemos vuelto a Manhattan cruzando el puente del mismo nombre (Brooklyn). Es un buen paseo (unos 20 min) pero merece la pena.

Nada mas cruzar metro express y a casa, que estamos hechos polvo. Ahora duchita y a cenar.

La cena ha sido una hamburguesa en un sitio “autentico”. Es en el hall del hotel Park Le Meridien, en la 57st, entre la sexta y la septima. Casi ni se ve. Está detrás de una cortina y hay un luminoso de una hamburguesa indicando donde. Muy muy ricas. Yo me comi dos.

Después a ver un poco la tv y a dormir.

No hay comentarios: